Detente. Busca. Deja que Dios actúe.
Hace aproximadamente un año, me di cuenta de que el mundo estaba empezando a salir de su letargo… y yo también. Mi vida y mi agenda empezaron a activarse y, de repente, volví a encontrarme en patrones demasiado familiares. Cada mañana, en cuanto abría los ojos, mi mente se aceleraba con todos los problemas… todo el estrés… todo el ajetreo de la vida.
Pero entonces Dios me atrapó… Me recordó que, sin importar el año, sin importar lo que esté sucediendo en mi vida, estoy mucho mejor preparada para afrontar lo que me espera cuando empiezo el día con Él.
Así que me dio un simple mantra para recordar cada mañana:
PARA
BUSCA
PERMITE
Para de correr.
Busca mi rostro.
Permite que yo gobierne el día.
Estas tres palabritas ahora son invaluables para mi día. Cuando escucho sus palabras, llevo menos en el día: menos expectativas, menos ansiedad, menos preocupación. Recuerdo quién gobierna mi día. Me libero de las listas, la agenda y el estrés que me atan.
Así que, liberémonos juntos de esas ataduras matutinas. Declaremos nuestro día: Soy Suyo. Él gobierna este día. Disfrutaré del calor de su presencia hoy. Todo el día.
Pero busquen primeramente su reino y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33